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#nameafterwardsbcwesuck — [ AU. yukionnamonet & roronoism ]

roronoism:

El rodillazo al entrepierna provocó que el peliverde retrocediera, para esquivarlo obviamente. Mision fallida. Lo golpeo de todos modos, pero no fue tan fuerte como lo había esperado y por lo tanto se recuperó en un segundo. Eso sí, tuvo que apretar los labios para evitar que algunas palabras no muy finas pudieran salir de su boca. A ver que seguía, podía sacar su machete en lo que ella tardaba en sacar cualquier otra arma que tenga escondida, y entonces era cuestión de ver cual de ellos podría matar más rápidamente. Para su suerte, puesto que no era un fan de peleas entre sobrevivientes, ella no parecía querer hacerle daño. Al parecer el hombre había elegido bien sus palabras.

Si bien era jodido pelearse contra muertos vivientes, no imaginó que sus prójimos podrían ser tan hostiles. Gruñó levemente, seguía bastante cansado, y que le apunten con un arma nunca dejaba un buen sabor de boca. Pero el arma estaba perdida y ambos habían dejado de pelear. No tuvo que decapitar a nadie, eso era una mejora, no creía que su remera pudiera absorber más sangre ajena.

     “ Dos días? cuanta hospitalidad. ”
         comentó, empujando la paciencia de su anfitrión.
                                   ” A ver que dirán los vecinos de tí. “

Se sacudió un poco la ropa, una polvareda levantandose del peliverde y dejandose llevar por el viento hacia la ventana más cercana. Necesitaba un baño, y lavar toda su ropa. Aunque no se lo pediría a ella, él mismo buscaría algun tipo de baño donde pudiera hacer esas dos cosas. Aunque en una biblioteca—- Quizas primero se tomaría una siesta. Habían tantas cosas que quería hacer, entre ellas, relajarse. Si, esa era la más importante.

Miró a la joven de reojo, desde la punta de los pies hasta el último cabello, ahora si se podía notar donde guardaba los cuchillos. No hizo comentario alguno relacionado a esto y procedió al punto al cual quería llegar.

                 “ ¿Donde hay comida? ”
Su último almuezo había sido media hamburguesa que había encontrado por ahí, y al primer bocado escupió lo poco que había ingerido y arrojo el resto al suelo. Algun perro lo disfrutaría más que él. Además, no era fan de ese tipo de comida, prefería comer lo justo y necesario, y eso es lo que costósamente había logrado hacer hasta ahora.

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      ” Y el baño. Dime donde esta todo en general.
        No quiero tenerte como guía turístico duran-
        te estos dos días. “
Dos días. Nadie haría mal uso de una oportunidad como esta, dos días sería lo que se tardaría en aprenderse como funcionan las cosas por este lugar. Entonces ya esta misteriosa mujer no podría echarlo. Unas dos semanas descansando en este inmenso lugar no le haría mal a nadie.

Algo tan sencillo como el hecho de simplemente tratar de hacerse a la idea de que, a partir de ése instante y durante las próximas cuarenta y ocho horas tendría que compartir su fantástica guarida con aquel idividuo era algo que Monet no podía simpelemente aceptar.

Eso de ‘si fueses tú te gustaría que alguien te brindase una mano amiga’ no existía en la actualidad, y a veces Monet se preguntaba si había existido alguna vez.

— ❝ Hay un mapa de la biblioteca en la entrada de cada planta. Úsalo.❞ 

Fue toda la explicación que en aquellos momentos se dignó a darle al peliverde. Evidentemente poco sabía ella de la absoluta falta de orientación de aquel hombre. Monet decidió seguir con su rutina diaria, ignorando completamente la presencia de aquel tipo mientras leía en la planta baja, bebiendo un té mientras leía un libro sobre medicina. Un conocimiento más que necesario esos días, especialmente porque no había hospital alguno al que acceder que no estuviese repleto de infectados o de los cadáveres de estos.

Monet era consciente de que era todo un lujo vivir allí. La inmensa biblioteca estaba en el centro de la ciudad, con lo cual podía acceder fácilmente a los edificios colindantes y tenía suficientes provisiones de comida y ropa. Era, sin duda alguna, un edificio atemporal. Nadie diría, al verla a ella allí sentada, sorbiendo e inmersa en la lectura, que el mundo fuera de esa biblioteca era un caos absoluto, pues en el interior reinaba la calma.

La biblioteca estaba cerrada a cal y canto, pero aquel tipejo había conseguido colarse. Tendría que averiguar cómo lo había hecho… a

Estaba absorta en sus pensamientos, tratando de comprender cómo aquel tipo había entrado allí cuando ya no pudo ignorar más el hecho de que era la tercera vez que lo veía pasar por ahí. image

— ❝ ¿Qué estás haciendo exáctamente?❞ 

No pudo evitar preguntar.